Solemnidad del Bautismo del Señor
“Tú eres mi Hijo, el predilecto; en ti me complazco”, Lc 3,22.
¡Qué hermosas palabras escuchamos de Dios Padre hacia su Hijo, Jesucristo nuestro Señor! En la lectura del evangelio de esta solemnidad del Bautismo del Señor, se encuentra la primer manifestación de la identidad de Cristo, Hijo de Dios, en quien él se complace. Esta filiación divina, el ser hijos de Dios ha sido un precioso don que Cristo nos ha alcanzado con su nacimiento en la verdad de nuestra carne, al asumir nuestra humanidad. Hoy, celebramos también la importancia del Bautismo por el cual, por los méritos de nuestro salvador, Jesucristo, recibimos la gracia de ser hijos de Dios, miembros de la Iglesia y templos del Espíritu Santo.
Hoy más que nunca, es importante comprender la profundidad del bautismo que es, la puerta de los sacramentos. Precisamente, en este Año de la Fe, conviene que renovemos la gracia de nuestro bautismo. ¿De qué manera? Volvamos al evangelio: “Sucedió que entre la gente que se bautizaba, también Jesús fue bautizado. Mientras éste oraba, se abrió el cielo y el Espíritu Santo bajó sobre él…” Por medio de la oración, la gracia que recibimos un día en nuestro bautismo, se va renovando y fortaleciendo. Sólo en el encuentro personal que tengas con Cristo, a través de la oración, así como también de la lectura de su Palabra y de la vivencia de la caridad, podrás renovar tu fe.
El evangelio de hoy narra el inicio del ministerio de Cristo que, llenó del Espíritu Santo vino a manifestarnos el amor de Dios, en su persona y a revelarnos el gran amor que nos ha tenido nuestro Padre al no sólo llamarnos sus hijos sino hacernos hijos en su Hijo único, Jesucristo nuestro Salvador. Pidamos al Señor que nos permita, también a nosotros, fortalecernos con la luz de su Espíritu Santo para que manifestemos la realidad para la cual fuimos creados: ser testigos del amor de Dios. Pidamos al Señor que nos conceda escuchar de su voz las mismas palabras dirigidas a Cristo en su evangelio: “Tú eres mi Hijo, el predilecto; en ti me complazco.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.